domingo, 22 de noviembre de 2020

Pantalones cortos verdes

Hola. ¿Cómo estás? 

Fueron las más trilladas palabras 

De pronto conseguidas para presentar

 

Me enredé. Dije “hola” otra vez

Los nervios se colocaron de frente 

Pero la fortuna nos mantuvo sonrientes 

 

Tus pantalones cortos verdes

Hoy es el más extenso recuerdo de ti 

Con suerte piernas fuertes y obedientes 

Se detuvieron en la esquina coincidente (calle O)

 

Peinado decoroso, con bordes correctos 

Ropa deportiva bajo ojos miel sin pretensiones

Y una mascota boba nos hizo congeniar 

 

Los cubrebocas no sellaron el apetito   

Sin tomarnos las manos avanzamos el distrito 

Calles oscuras, fuentes y adoquines movidos  

 

En calma subiste a mi nueva casa

Dos vasos de agua, la perra y su incidente

Y el espacio nos quedó chico para merendar

 

Firmes los pantalones cortos verdes

Debajo las pieles no tuvieron temor

Fuimos y venimos las veces que quisimos

 

Risa, buenos dientes, manos fuertes

Ahora una espera de varios días para volver a verte

Estamos cerca y los parques haremos parientes

 

Si solo escribes un texto “quiero verte”

Yo saldré corriendo o te espero en mi fuerte 

Trae puestos los pantalones cortos verdes

miércoles, 29 de julio de 2020

No me despiertes


 

Del sueño de los dos 

No me despiertes

Que juntos mirábamos

Un libro de color

Era una casa de arte

Con mucha luz, sin temor

Te tomaba de la mano 

Para verlo una vez más

 

Del sueño de una sonrisa

No me despiertes

Donde vivamos juntos 

Riendo, comiendo, existiendo 

Las mañanas nos caliente el sol

Y cuando sea invierno

Tus brazos me cobijen 

Y en nuestra cama no seamos dos 

 

Del sueño de un pastel 

No me despiertes

Donde dos niños celebran la vida

Comparten la alegría

Con una vela y amigos 

Por cada minuto vivido

Por cada día compartido 

Agradezco a Dios 

 

Del sueño de un viaje eterno 

No me despiertes

Mi corazón volando está 

A un destino desconocido

Tierra lejana floreciendo  

Paraíso para nuestras almas

Que unidas transitan  

Sobre aguas sagradas

 

Del sueño de los dos 

No me despiertes

De noche es que te tengo 

Cuando sin prisas te miro

Te contemplo  

Ahí es donde no te has ido

Ahí es que seguimos juntos 

Dormido es que vivo la ficción 

No me despiertes, por favor 

 

29-jul-2020


viernes, 26 de junio de 2020

Tú me sostienes


Tú me sostienes
Pandemia COVID19



Ni el viento que revolotea esta noche
Ni los incoloros vestidos de las sombras
Provocan que mi alma se embriague
De pavores comunes en los hombres

Más que los dolores de mi hechura
Y el temblor de los muslos que me hieren
Hay un juramento adentro de mi pecho
Ardiendo no quema, a la vez que abastece de aliento

Las voces públicas del torpe conocimiento
Retumban, se carcajean, bailotean
Viajan de ida y vuelta como peregrinas tontas
De tan afanadas agotan el entendimiento

Cuento los días con sus tramos lentos
Para dejar la enfermedad por un tiempo
Contagiar es el esencial temor de hoy
Falta esperar la salida al reino

La extinción ya no abate con fuerza
El miedo vuela ligero se desvanece en silencio
Si me evaporo por la plaga mortífera
Los días ha sido un regalo y no he pagado precio

Tú me sostienes con tu vigoroso brazo
Nada qué hacer más allá de saberlo
Si aún ruego por la cura de mis huesos
Es para gritarlo sin que se quede dentro



23-mayo-2020

jueves, 22 de febrero de 2018

Los brillos de Guanajuato




Un buen diamante tiene la propiedad de reflejar la luz. Y en cada una de sus facetas irradia belleza. Su nobleza está en concentrar tanto brillo en un pequeño trozo. Y es cada uno de sus destellos que lo hacen invaluable.    

Partiendo de ahí, la ciudad de Guanajuato aparece como un precioso diamante. Un pequeño espacio que además de su belleza arquitectónica posee tanto esplendor en cada una de sus calles, historias y tradiciones. Una joya de trascendencia histórica para todo el país que ostenta una oferta cultural de primer orden.  

Con la mejor de las suertes logré apreciar algunas de las principales cualidades de esta joya en mi reciente visita: toparme con un concierto de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato. Más cuando se trata del concierto inaugural de la Primera Temporada 2018 en el emblemático Teatro Juárez. Al mismo tiempo, deleitarse con la participación de Karen Su en el primer violín aumentó el valor de la experiencia.

Y así como un día te acercas a una joya con cierta vacilación y el encanto de la pieza te cautiva poco a poco, así fui seducido por Guanajuato. Trasladarse entre las calles subterráneas es una experiencia urbana única en este país. Comprar artesanías, dulces, especias o incluso alguna planta endémica en el interior del imponente Mercado Hidalgo deshará cualquier buena experiencia de un cotidiano recorrido. Si nunca lo has visitado, el Museo de las Momias te encerrará en una atmósfera de misterio.

Parte central de la historia nacional se cuenta desde la explanada de la Alhóndiga de Granaditas. Y sin duda, esta ciudad es una de las más románticas y llena de fábulas que encantan y se cuentan en la escalinata de su Universidad y durante las jocosas callejoneadas al mando de estudiantinas cuyo destino final siempre es el Callejón del beso.

Es justo reconocer que esta joya se ha engalanado con una infraestructura turística que ofrece hoteles y restaurantes de alta calidad. Museos, galerías de arte, galerías de artesanías, cafés y múltiples espacios de riqueza cultural son parte de su brillo actual. Las nuevas terrazas de los hoteles agracian aún más la belleza de la ciudad, y ya sea de día o de noche, resulta un placer disfrutar de sus destellos.    


Las cualidades que reúne Guanajuato la convierten en una preciada joya nacional. Llegar a ella requiere tan solo tres horas desde la Ciudad de México. Así que una inversión tan corta y sencilla no puede ser más redituable para alcanzar una joya que por el lado que se le mire solo irradia brillos.

martes, 26 de diciembre de 2017

Un hombre y una mujer blancos



Un hombre blanco de unos sesenta años batallaba para utilizar la máquina que cobra el estacionamiento público.  
Una mujer blanca de unos treinta años baja de una camioneta negra hasta que alguien  le abre la puerta. 

El hombre blanco parecía esforzarse por saber cómo introducir las placas de su auto en la máquina.
La mujer blanca con lentes oscuros parece querer cubrirse del sol y de la mirada de los demás.

El hombre blanco pide ayuda a un joven de la fila que él mismo ha ocasionado debido a su tardanza.
La mujer blanca avanza mientras otros dos autos negros se estacionan justo detrás de la camioneta.

El hombre blanco viste unas bermudas azules, zapatos de vestir y una playera tipo polo.
La mujer blanca viste jeans rotos a la altura de las rodillas y una chamarra deportiva que dibuja una pantera dorada.

El hombre blanco presta su tarjeta bancaria al joven para que éste pague el parking por dos horas, lo que costará un dólar.
La mujer blanca le entrega un sombrero al hombre que la sigue para guardarlo en la camioneta de cristales polarizados.

El hombre blanco agradece la ayuda con una moderada sonrisa y se disculpa por no utilizar a menudo el servicio de parqueo público.
La mujer blanca es seguida, hasta entrar en una cafetería, por tres hombres vestidos de negro que hablan por radios y se miran entre sí.

El hombre blanco dispone el ticket del parquímetro en el interior de su auto Bentley blanco deportivo cuyo costo ronda los 240,000 dólares.  
La mujer blanca posee un séquito de una camioneta Suburban que cuesta 1,100, 000 pesos, más dos autos, sumando un equivalente a 90,000 dólares.

El hombre blanco está en un estacionamiento público de la calle 42 en Miami, Florida.
La mujer blanca está en Avenida Explanada en Las Lomas, Ciudad de México.

El hombre blanco es americano, paga el parquímetro con dinero americano y el chico que le ayudó es americano.

La mujer blanca es mexicana, paga el  desayuno con dinero mexicano y todos sus guaruras son mexicanos.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Ayer y hoy Condesa



Hoy estás triste
Un poco más que yo
El ruido es poco
El lamento es mucho

Hoy te has llenado
De gente llorando
(la que te quedamos viva)
Los demás se han ido
Y algunos para siempre

Ayer cautivaste por tu encanto
De señora distinguida
Hoy el polvo te visita
Y la sangre te destila

Ayer verde eras
Y los camellones te lucían
Hoy tus arbustos se atormentan
Parecen entrar en agonía

Ayer servías platos ostentosos
Entre lienzos distinguidos
Hoy sobre tu suelo reparten víveres
Que nutren a los generosos

Ayer modelabas en delicadas fotos
Que presumían tus encantos
Hoy plasman tu desgracia
Para llenar las notas más oscuras

Ayer eras la Condesa
Donde los días yo vivía
Hoy eres la reina
De las penas ajenas y mías

Ayer y hoy eres noble
Por tu nombre y por tu historia
Ayer y hoy estás viva
Aunque devastada y triste por ahora



* A mi compañera por 11 años

jueves, 27 de julio de 2017

La catedral


Un hombre gritaba 
“yo no me voy a morir nunca”
Afuera de la catedral
La gente pasaba de frente
En silencio cavilaban distinto o igual

Los gritos salían con tremenda fuerza
Anunciaban miedo, un rechazo, una negación
Sin edad el alma con cabellos blancos

No aceptaba su finita condición

Entre cientos repetía su voz a cada hombre
Con irracional reclamo de no saber quien es 
Todos tiraban a loco el mensaje del loco
Aunque en el fondo desearan creerle bien

El clamor no se detuvo nunca en las paredes
De la catedral metropolitana
Ni se enredó en sus rejas inmóviles
Voló sigilosa por la calles de la ciudad 

Entonces bajé escaleras hacia el metro
Escuchando una conversación interna
Con el alma de aquel hombre necio
Que discutía con la mía indefensa

Los gritos de aquel mortal vivo de la catedral
Me acompañaron por varios días
Hasta despertar esta mañana
Gritando en silencio “Un día yo estaré muerto”